28 sept. 2013

Déficit de Humanidad

Yo hay cosas que no puedo entender.
¿Yo tengo un exceso de humanidad o la gente tiene un déficit de la misma?
No entiendo, no puedo llegar a comprender como, por ejemplo, una persona puede torturar a otra. Ser consciente de el dolor tortuoso que le esta inflingiendo, y dirigirle una sonrisa morbosa por respuesta.
Dejando de lado la religión, ¿No sentís un dolor propio? Yo no podría. Yo sufro viendo una persona con frío en situación de calle. Necesito hacer algo. Lo que sea. ALGO. Imaginate si escucho que estan torturando a alguien! Me muero. Yo no sé que hago. 

Y hay gente que dedicó, dedica su vida...a matar. A torturar. A eliminar. Y, enserio, no me entra en la cabeza. Es una idea demasiado abstracta como para que la pueda comprender.
Me siento como Bruno ("El niño del pijama a rayas".) El no entendía por qué el nenito judío era "malo". No llegaba a comprender por qué no podía salir de la "granja". No llegaba a comprender qué era en realidad esa granja. El sólo quería ser niño, y jugar, Tener amigos y ser feliz.
Los nenes no se ponen a pensar en quien es más perfecto. No se fijan en la ropa, en la contextura física, ni en esas pelotudeces burguesas. Se limitan a ser felices.
Si al mundo lo gobernaran los chicos...habría más juguetes que armas.

No sé, no... no lo entiendo. Y me exaspera no entenderlo, porque si lo hiciera, quizá podria hacer algo al respecto. Quizás.

23 ago. 2013

Conciencia Moral

Sinceramente, y desde lo más hondo de mi corazón, no entiendo a la gente que practica acoso escolar. Gente que, tan necesitada de amor propio, descarga su bronca, su odio, sus frustaciónes, en las imperfecciónes de otra persona.
IMPERFECCIÓNES. ¿Que nos hace imperfectos? Y, de esta manera, ¿Qué es lo que nos hace a nosotros más imperfectos que ellos? ¿QUÉ es lo que ellos, los "más perfectos" poseen, que les otorga una autoridad plena sobre nuestra estima?
Podríamos acá sacar a la luz temas religiosos, filosóficos, históricos, y contando. Pero creo que ninguno resuelve más que una duda pasajera. Y no necesitamos nada pasajero. Más bien, necesitamos estabilidad. Quietud.

Nosotros, como seres individualistas que somos, le vamos a echar la culpa a la sociedad, como si fuera algo externo a nosotros, sin darnos cuenta de que LA SOCIEDAD SOMOS NOSOTROS.
Pedimos CAMBIOS. ¿A quién? ¿Al Gobierno? ¿Al Papa? ¿A Dios?
Lamentablemente, tengamos la ayuda de quien tengamos, si el cambio no surge de la sociedad, entonces la felicidad va a durar poco. Terminará siendo un circulo vicioso del que, luego, se quejarán las generaciónes venideras.

Por lo cual, y sin dar mas rodeos, el cambio lo tenemos que hacer nosotros. Llegar a un punto donde lo diferente sea visto como igual. 

Desde la perspectiva de una chica que sufrió de acoso escolar en la escuela primaria debo tristemente admitir que nada, NADA, te borra de la mente esos momentos. CADA UNA de las palabras se tatúa en tu interior, y TE ASEGURO que ni 10 vidas de psicología te las hacen olvidar.
Por supuesto, uno puede "dejarlas pasar". Decir que esta "todo superado". Pero no. Porque tu Talón de Aquiles ahora es más grande. Tus debilidades son más. Tus miedos son más. Y esto hace que tu existencia termine siendo más complicada de lo que debería ser. ¿Por qué? Porque ahora, querido amigo, la opinión pública se transforma en ese monstruo que no te deja dormir. 
Por supuesto, el "qué dirán" persigue a todos... El problema surge cuando ese "qué dirán" viene con muchas pre-críticas adjuntas, porque de esta manera se termina creando un punto negro dentro de  nuestra autoestima. Cuanto más grande el punto, más oscuridad tenemos.

Pero no. Que la oscuridad no te esconda. No dejes que la negrura te domine. Vos dominala a ella. 

NO TE AHOGES.






14 may. 2013

Reseña Literaria #11







Título: Memorias de una Geisha


Autor: Arthur Golden


Páginas: 552



 
Sinopsis:
La novela cuenta la historia de una geisha que trabajaba en Kioto antes de la Segunda Guerra Mundial.
En esta maravillosa novela escuchamos las confesiones de Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entre guerras, un país en el que aún resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a convivir con los modos occidentales. De la mano de Sayuri entraremos un mundo secreto dominando por las pasiones y sostenido por las apariencias, donde sensualidad y belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente adiestradas en el arte de la seducción, en el que su virginidad se venderá al mejor postor y donde tendrán que convencerse de que, para ellas, el amor no es más que un espejismo. Apasionante y sorprendente, Memorias de una geisha ha batido récords de permanencia en las listas de superventas de todo el mundo y conquistado a lectores en más de veintiséis idiomas

Opinión Personal.

Tengo dos opiniones  tan contradictorias la una con la otra que no se bien que escribir acá.
La novela me gusto, me…dio mucha información que no sabía y que me interesó aprender. El tema no es ese.
La cuestión es que de momentos me pareció bastante…insípida. Si, esa es la palabra.
En la primera parte, por lo menos yo, tenía los ojos pegados al libro. No podía parar de leer. Pero después, en cierto momento…deja de tener gusto. Y además, el final… ¡me desilusionó tanto! ¡Es tan…cliché! Es el típico final cursi de novela. Yo tenía la esperanza de que, al ser una novela con una historia particular, un tema que no se trata todo el tiempo en las novelas, iba a tener un final también particular. Pero no. Típico final burgués.

Pero bueno, al margen de eso… hay muchos detalles…históricos que son interesantes. No creo que sea una novela indispensable para la vida, pero tampoco la utilizaría de carbón para el asado.
En fin, queda a criterio de cada uno ;)


No perdamos el tiempo pensando en esas cosas. Nada es más triste que el futuro, salvo quizás, el pasado.




2.5/5
Eeeee..... Nada. Te cedo la decisión de leerlo o no.


7 may. 2013

La Historia Interminable



"Las pasiones humanas son un misterio, y a los niños les pasa lo mismo que a los mayores. Los que se dejan llevar por ellas no pueden explicárselas, y los que no las han vivido no pueden comprenderlas. Hay hombres que se juegan la vida para subir a una montaña. Nadie, ni siquiera ellos, puede explicar realmente por qué. Otros se arruinan para conquistar el corazón de una persona que no quiere saber nada de ellos. Otros se destruyen a sí mismos por no saber resistir los placeres de la mesa... o de la botella. Algunos pierden cuanto tienen para ganar en un juego de azar, o lo sacrifican todo a una idea fija que jamás podrá realizarse. Unos cuantos creen que sólo serían felices en algún lugar distinto, y recorren el mundo durante toda su vida. Y unos pocos no descansan hasta que consiguen ser poderosos. En resumen: hay tantas pasiones distintas como hombres distintos hay.

La pasión de Bastián Baltasar Bux eran los libros.

Quien no haya pasado nunca tardes enteras delante de un libro, con las orejas ardiéndole y el pelo caído por la cara, leyendo y leyendo, olvidado del mundo y sin darse cuenta de que tenía hambre o se estaba quedando helado...

Quien nunca haya leído en secreto a la luz de una linterna, bajo la manta, porque Papá o Mamá o alguna otra persona solícita le ha apagado la luz con el argumento bien intencionado de que tiene que dormir, porque mañana hay que levantarse tempranito...

Quien nunca haya llorado abierta o disimuladamente lágrimas amargas, porque una historia maravillosa acababa y había que decir adiós a personajes con los que había corrido tantas aventuras, a los que quería y admiraba, por los que había temido y rezado, y sin cuya compañía la vida le parecería vacía y sin sentido...

Quien no conozca todo eso por propia experiencia, no podrá comprender probablemente lo que Bastián hizo entonces."

 

2 may. 2013

Reseña Literaria #10








Título: Secretos de Familia

Autora: Graciela Beatriz Cabal

Páginas: 276









Sinopsis:

Una abuela que calza trabuco y cruza los ríos a caballo, un abuelo que se desangra por amor, las uñas largas y filosas de la loca de la casa: “En la familia de nosotros-dice Graciela Cabal- hay secretos terribles. Yo mucho no puedo enterarme porque soy chica, porque son secretos y porque son terribles.”
Con la implacable y feroz lógica de la infancia, y a través de un humor entre corrosivo y tierno, la niña de Secretos de Familia va registrando el inquietante mundo que la rodea. Las complejas y entrañables relaciones familiares, los grandes silencios, los suicidios, la muerte y sus rituales se entrelazan con la vida y el paisaje de un barrio del sur de Buenos Aires en un periodo que empieza en 1940 y culmina, no por azar, en 1952, con la muerte de Evita.

Opinión Personal:
Creo que voy a explotar de felicidad por haber leído tanta literatura de la buena seguida.
Ahora comprendo lo que me decían: a este tipo de literatura se le siente ese gustito a saludable. Que te hace bien, y lo sentís en el cuerpo, en la mente.
Lo ame desde la primera oración. Y no pude parar de leerlo (pese a tener que madrugar, pero bueeeno, las lectómanas sabemos cómo es esa sensación =D)
En este libro se juntan, se entrelazan, las inocencias de la infancia, con los tabúes de la época. Los mitos. La niñez. La adultez prematura.
¡Y esta contado tan bien, desde una perspectiva que parece tan infantil! Y a la vez, tan adulta.
Tiene muchos, muchos momentos cómicos, (como descubrir la palabra fornicar, y pensar que significa que es hacer “cosas malas”, al estilo, no hacerle caso a la mamá, y al confesarse, le dice al cura que ella fornica xD)
También, el crecimiento. El paso a la adultez. El descubrimiento de la sexualidad a través de mitos. (La explicación de qué es la noche de bodas más parece una violación…)
El “hacerse señorita”, sus mitos, también (“¡no te bañes porque te morís!”´), las contradicciones (“- ¡Ahora vas a poder tener bebés! - ¿Pero no había que casarse para eso?”)

La verdad, excelente. Excelentísimo. Creo que estos son los libros que hay que leer en las escuelas. No solo es buena literatura, sino que, de paso, tenes una breve reseña de la Argentina entre 1940 y 1950. Y no cualquier reseña. La reseña vista desde una nena.

“No soy peronista ni radical. Socialista soy. Y de Evita”



Puntuación:

 
 6/5: Y si, se lo merece. Más de lo que puedo darle.